Sistema Natura

Sistema Natura

Cristian de Sucre
SISTEMA NATURA
(Detakon 2013)

Cristian de Sucre (Barcelona, 1985) es miembro fundador del grupo Ojos Sin Rostro y del sello discográfico, promotora de conciertos y colectivo artístico Detakon. En activo con Ojos Sin Rostro desde 2005. También formó parte de Isards, el combo psicodélico formado por la plana mayor Detakon, entre 2008 y 2011 participando en los tres discos editados por la banda. Alrededor de 2010 inicia a su nombre un proyecto musical en solitario. Es autor asimismo de varios de los carteles de fiestas organizadas por el colectivo, así como de cortometrajes o vídeos promocionales. Después de dos años de trabajo, Sistema Natura es su debut como Cristian de Sucre. Acompañando las canciones podremos además ver una pieza audiovisual en la que Cristian desarrolla una parte del arco argumental del viaje a los horizontes. El arte y diseño llevan su firma y la de Judit Jiménez. El artefacto se compone de una caja con el CD y su funda y un libreto de 12 páginas con el mundo de Sistema Natura. En este Bandcamp el disco está disponible para su escucha: http://cristiandesucre.bandcamp.com/album/sistema-natura

Esto no es un disco, es una película.

Principios de octubre de 2013, Barcelona.
Sistema Natura (Detakon 2013)
de Cristian de Sucre.

“El descubrimiento de algo que podría ser vida vegetal en un cráter de Titán, el mayor satélite de Saturno, hace que Los Cuatro Reyes de la Tierra inicien un proyecto de formación en astrobotánica para llevar a cabo una misión en viaje de investigación, liderada por los míticos Caballeros del Ideal”.

(Después de leer esa introducción se debe pulsar el botón de ‘play‘ en el reproductor de CD)

Compuesto y grabado por Cristian en el estudio de su casa, a caballo entre Sant Antoni y Gràcia, Sistema Natura se presenta como la música de una película, con algunas piezas cortas que recrean ambientes, transiciones o elipsis que congelan el tiempo y se regodean en el deseo, las añoranzas o lo eterno, y otras canciones más largas que evocan instantáneas de despedidas en puertos alienígenas, de persecuciones en la noche de la ciudad extraña mientras entre espasmos de suspense rítmico otras se agitan voluptuosas.

El trabajo de composición y el detallismo sonoro de Sistema Natura se sustentan principalmente en el cometido llevado a cabo con sintetizadores y teclados, además de la voz, y el uso de muestras y grabaciones antiguas, que sazonan la producción en pequeñas, selectas y casi irreconocibles dosis. Cabe destacar las colaboraciones que se suceden a lo largo del curso del álbum. Unas guitarras de Dani Cardevore en “Polvo”, que sería una suerte de western anacrónico, la voz de Judit Jiménez en la delicada y emocional “Tierra”, y en “La Primera Madre”, o Sedcontra entonando el solemne cierre en la encantadora y fantasmagórica “Dulce Forma de Morir”, con texto del mismo Sedcontra y saxo de Dani Cardevore.

Las canciones sobre el espacio, el tiempo y la experiencia que dan forma a Sistema Natura han transitado dos años de desarrollo y crecimiento. Un lapso durante el que fueron desvelando nuevos significados y demandando inéditas perspectivas a su autor. La idea primigenia fue mutando en un argumento que latía entre las melodías y los ritmos de las canciones, instrumentales en su mayoría. De un primer y ya lejano esbozo hasta la conclusión del trabajo, esta vez se podría alegar que ha transcurrido el tiempo suficiente para que las canciones sean escenas que cuentan partes de una historia en donde el sonido articula señales y dice cosas que definen una obra madurada y llena de momentos turbadores. Los catorce cortes de Sistema Natura nos hablan de formas de vida en otros planetas o cantan las hazañas de Los Caballeros del Ideal pero a la vez nos hacen sentir anhelo y nos conmueven ya que constantemente sugieren instantes en los que puedes identificarte como protagonista. Sistema Natura nos transporta a los confines del cosmos a lomos de sintetizadores astrales, en una peripecia ultra romántica e impregnada de esperanza aun sumergida en brumas de tragedia universal.

Cristian dota a sus canciones de un gancho melódico fuera de tiempo. Aquí hay tonadas que parece que se repiten, como las cantinelas que acompañan a los personajes principales en algunas películas, aunque son variaciones sobre sobre distintos conceptos. Parece que las intenciones sean las de recordar continuamente la clase de trances a los que volver una y otra vez, a las ganas de vivir esos momentos de nuevo. En este apartado están las ondulaciones de “Amor Omnia” una canción que se diría, siempre estuvo ahí y que podría durar quince minutos, o no terminar nunca, transmitiendo en bucle esa cadencia sintetizada de remota señal de socorro.

Los ritmos se arrastran narcóticos, seductores y perezosos, pero en otras ocasiones emprenden la marcha en forma de vigoroso desfile de vaivén imprevisible y consiguen que partes de Sistema Natura sean cataratas de inventiva trepidante, thrillers de tres minutos en los que la cámara persigue a una pareja hostigada que huye entre bombos, disparos, bajos imponentes e incitantes líneas de teclado.

Todas las composiciones son originales y hay además una relectura de “As a Judgement” de Ennio Morricone, del álbum Once Upon a Time in the West. Titulada aquí “Érase una Vez en Io”, el original del maestro italiano es llevado por De Sucre a un paraje de duelo a muerte en el año 3000, más allá aun de Titán, en una producción que dispara los objetivos de Sistema Natura hacia la lejanía, fundiendo lo antiguo y lo nuevo.

Temas como “Nuevo Océano”, “Bronce” o “La Púnica Maldición” se hacen poderosos en la sencillez, por como fluyen derramando acordes sedosos que se adhieren persistentes a los recuerdos. En cambio, “Mártir de la Tradición”, “Caballeros del Ideal” y “La Primera Madre” bien podrían ser la terna de singles de entre el lote. Exuberantes y ricas, de progresiones inexorables y melodías imperecederas, redondean un disco, sexto lanzamiento Detakon, que juega y fantasea con figuras irreales, como los relatos de Borges o Lem sobre libros inventados, con la particularidad de que Cristian va un paso más allá y además nos presentará una parte de la historia, si acaso una sinopsis alargada, en donde Sistema Natura se hace imagen en movimiento.

Cuando se llega a la canción número catorce, “End Titles”, el pletórico compás de cierre vomita los imaginarios créditos y las luces se encienden.

 

 

SISTEMA NATURA se puede comprar en nuestros conciertos, encargando copias en las siguientes direcciones y pronto en tiendas de Barcelona.

8€

cristianrodrigueztena@gmail.com   detakon@gmail.com   colectivodetakon@yahoo.es

 

Larry Rodríguez